jueves, 12 de noviembre de 2009

Carta a la Direccion del Suplemento ARQ de Clarin

Como profesional de la arquitectura y como asiduo lector del suplemento desde el año 1992, cuando recibí y me digne a leer la edición del día martes 27 y después de mucho tiempo, me vi con la necesidad de expresar mi más sincera opinión y hacérselas llegar.
Creo que estamos viviendo una etapa de nuestra profesión donde no hay muchas cosas que nos beneficien profesionalmente y nos dignifiquen a los arquitectos sobre todo en Argentina y me parece realmente una pena muy grande que uno de los pocos suplementos interesantes que hay en el mercado como lo es ARQ de Clarín, haga ecos en sus páginas de notas como la de las torres Grand Bourg o Chateau Libertador y todos estos ejemplos de mala praxis profesional que nadie controla y que de a poco están devastando la escena urbanística por un lado y la profesional por el otro.
Me siento con ganas de expresárselos ya que una de las voces del suplemento, el Arq. Miguel Jurado ha realizado una ponencia magistral en la bienal de arquitectura de Buenos Aires, la cual compartí en muchos aspectos, donde se preguntaba si la arquitectura ha muerto (haciendo referencia a la frase de Nietzsche “Dios ha muerto”) y con estos ejemplos no muere la arquitectura sino que la estamos matando nosotros mismos, pero de repente así sean notas pagas por anunciantes, marketing aplicado u otro tipo de razón, tendríamos que dejar de mostrar cosas que le hagan daño a nuestra profesión y que confundan a la sociedad.
Es hora de que en vez de intervenir la ciudad con obras escénicas eclécticas o clasicistas, tratemos de preservar aquellas obras clásicas e históricas que a menudo son demolidas para hacer sobre todo estos malos ejemplos que paradójicamente aparecen en la ciudad como si nada y que ningún organismo que nos ampara profesionalmente haga algo para que esto deje de suceder.
Es mi humilde y sincera opinión, y a pesar de que mande el interés económico quisiera mantener la ilusión de que esto algún día cambiara, que el suplemento dejara de publicar estas notas, que nuestra profesión se dignificara y le seamos útiles a la sociedad, ya que son los menos los que contratan nuestros servicios o los que salen totalmente conformes después de habernos contratado.
Agradezco que esta nota sea leída y saludo cordialmente.