lunes, 12 de octubre de 2009

Una mirada acerca de la Bienal de Arquitectura BA09

Después de 4 días de ponencias de una vasta cantidad de colegas de importante prestigio nacional e internacional, explicando sus obras más recientes en una serie de conferencias magistrales y un cierre en manos de profesionales críticos de la talla de los Arquitectos Manuel Cuadra y Luis Grossman entre otros, podemos llegar a afirmar que la arquitectura aun tiene de que hablar, que tiene cosas que contar y por sobre todo a mi juicio una crisis que superar, para lo cual el dialogo, el debate y un recorrido por proyectos ajenos mas la crítica sobre ellos, empapan a la arquitectura de problemáticas que quedan por resolver.
En general, es importante llevar a la arquitectura y los arquitectos al marco de lo sustentable y sostenible, dos términos diferentes que aun hoy en el imaginario profesional son expresados como un significado de lo mismo y verdaderamente no lo son, confundiendo bajo el mismo término, el ahorro de energía con el impacto ambiental de las obras y la utilización de recursos.
Otro punto importante por resolver es la economía de proyectos, para quien son y que nos van a dejar, sobre todos en las últimamente tan sufridas urbes, que en los últimos años, grandes emprendimientos de usos múltiples en muchos casos, han invadido las grandes ciudades, generando obras de gran envergadura, con costos elevadísimos y usos que a veces parece que le quisiéramos imponer a las diferentes sociedades. Muchos de estos proyectos despiertan un temprano interés pero consigo trae una temprana dejadez y los mismos son afectados por el vandalismo o simplemente por la desidia social por no saber cómo ocupar esos espacios de gran escala. En consecuencia habría que repensar para quienes queremos que sean estos edificios y cuál es la manera de que los mismos mantengan en el tiempo una constante actividad, para que no sean dejados a la libre ocupación. En fin grandes y excelentes monumentalidades arquitectónicas no deberían pensarse como itos de una ciudad para que la misma se destaque internacionalmente, sino más bien habría que pensarlo desde el punto social de que le vamos a dejar esas sociedades, en consecuencia lo que habría que tener en cuenta es el dialogo entre la sociedad y la arquitectura, para que los arquitectos demos respuesta a necesidades reales. Michael Foucault hablaba del vigilar y castigar, por eso sería interesante de repensar esta obras, para que no hablemos de construir y vigilar.
Quisiera destacar algunas frases que nos han dejado esta bienal, y por un lado la del Arquitecto Laureano Forero respecto de hacer arquitectura con las manos y esto lo destaco, porque pareciera que hay un marketing de la imagen tecnológica que ya incluso sobrepasa hasta los ojos de los jurados de concursos, donde muchas veces el impacto de una imagen 3D, se impone por sobre el sustento teórico y en muchos casos funcional de una obra.
Por otro lado destaco la frase del Arquitecto Alberto Campo Baeza, respecto de que la arquitectura debe ser explicada, y sin dudas que así debe ser y para eso debemos trabajar, ya que obras sin explicación nos han llevado al abandono de las mismas y en esto los concursos también tienen mucho que ver y que replantearse, pero también entidades que nos amparan deberían actuar contra los profesionales que ejercen de mala manera nuestra profesión mostrándole a la sociedad la mala praxis atemporal con edificios clásicos en época de nuevas búsquedas espaciales y en esto discrepo con Grossman en su frase de que pena que haya buenos arquitectos jóvenes que mueran tan jóvenes, pero discrepo no por la frase la cual comparto, sino porque además de corresponderles la frase, quienes nos amparan deberían imponer los cánones de lo que se debe hacer y en conclusión sancionarlos para no seguir maltratando nuestras ciudades con edificios que mucha veces solo responden al interés económico.
También esta bienal, como ya venia sucediendo en ocasiones anteriores, nos sigue pidiendo a los arquitectos que sigamos proponiendo, que se vinculen de una vez por todas los concursos de arquitectura y se le de crédito a las mejores propuestas y consultas, como ocurre sobre todo en Europa donde los encargues de obras publica en su mayoría han sido a través de concursos, como fue el caso del Arquitecto Mario Corea por sus obra en España, o bien las propuestas de arquitectura suiza en la presentación de Astrid Detting, entre otros, y esto es una materia pendiente sobre todo en la ciudad de Buenos Aires, donde aun se siguen haciendo obras sin planificación urbana y edificio públicos sin la utilización de los concursos y creo que la manera de trabajar no es por medio de comisiones profesionales dependientes de un gobierno, sino mas bien a través de una consulta profesional popular, en la cual quiero destacar a la Provincia de Santa Fe que con su muestra, ha demostrado el grado de discusión que tiene la obra y el proyecto publico por medio de concursos, modelo a igualar y que para la próxima Bienal podamos premiar escuelas de Buenos Aires resultantes de concursos al igual que sucedió en Oslo.
Creo que todo esto nos lleva a un debate que propongo y digo, ¿no sería necesario, antes de encarar grandes proyectos o proyectos de carácter público, tener como consulta a la sociedad que va a utilizarlos? Como también ¿no sería interesante que todos estos proyectos después de la consulta social, emerjan de un concurso de proyectos que muchas veces se nos pasa de largo en Argentina?
En fin quisiera ser optimista en el futuro y ver una Bienal 2011 en la que nuestra arquitectura por sobre todo, pueda estar a la altura de las circunstancias y que si el mundo se da el gusto de premiar nuevos valores, nosotros tratemos de lograrlo y darle paso a las nuevas ideas y generaciones.

martes, 6 de octubre de 2009

ArchitekTOUR

Un viaje por la arquitectura y la historia, la mirada de turista arquitectonico.
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